Un diálogo sobre feminicidio, necropolítica y racismo

El palo que le pega a Xica[1] le pega a Ana Luisa[2] ? Un diálogo sobre feminicidio, necropolítica y racismo 

Por: Jacqueline Jaceguai[3] 

Fotografía @DarenaCastro
Fotografía @DarenaCastro

Los casos de violencia contra las mujeres han irrumpido recientemente en los medios de comunicación y las redes sociales. Violaciones, violencia doméstica y contra la propiedad componen la trama de narraciones impregnadas de la graduación del dolor y la indignación selectiva.

La iniciativa de las mujeres y el impulso de las denuncias es loable e importante para la dignidad y la emancipación frente al feminicidio estructuralmente garantizado. Sabemos que las mujeres negras han sufrido históricamente la tortura y la violencia doméstica desde el período colonialista; hasta hoy, los daños inconmensurables no han sido reparados, ni el reconocimiento de tanta evidencia como el sistema necropolítico - Aquile Mbembe - ha estado en la agenda y en las discusiones relevantes en los organismos internacionales.

Entonces, más allá de la fiebre del compromiso inmediato, ¿qué garantías tienen estas mujeres negras cuando denuncian? ¿Adónde van con sus hijos? ¿La eficacia jurídica responde y se adapta satisfactoriamente a las demandas que recibe? Sabemos que hay varias capas en este proceso, desde el juicio cercano: miembros de la familia, iglesia, trabajo, colegas de la familia, vecinos, hasta instancias legales como las comisarías de policía, las escuelas infantiles, el consejo tutelar y, por último, el poder judicial.

La severidad del juicio y la condena informal son directamente proporcionales a las cuestiones formales, porque la demandante, que ya está condenada por cuestiones establecidas por la herencia racista, patriarcal y esclavista, como mujer negra, es condenada socialmente a muerte en vida. Esta muerte va más allá de la alegoría que encierra este término, ya que delega el ostracismo social a los descendientes - W. E. B. Du Bois - que llevan la marca del aislamiento establecido por los estereotipos - Stuart Hall.

Fotografía @DarenaCastro
Fotografía @DarenaCastro

En el ámbito judicial, la exigencia de pruebas pseudocompositivas, la cómoda complacencia masculina durante el juicio, revictimizan a las mujeres expuestas al contexto necropolítico garantizado por la institucionalidad, como las frases: ¿qué le hiciste? ¡No creo que eso sea racismo! No veo acoso en este caso... ni acoso sexual. Normalmente, la continuidad del atormentador es garantizada por otro hombre, generalmente blanco, que habla desde un lugar cómodo, garantizado por privilegios históricos en los meandros del narcisismo de la blancura - Cida Bento.

Necesitamos políticas más coherentes que eliminen la hipocresía pragmática que expone a las víctimas, enfermas por procesos lentos y prolongados, y como un golpe maestro las abandona finalmente a su suerte. Hacerlas recomenzar con sus propias fuerzas es una práctica de muerte política y enfermedad psicosocial, que convierte a estas mujeres moribundas en derrotadas por un sistema que las encierra en mazmorras sociales, fomenta el terror y somete a las víctimas a la expectativa agónica de un veredicto a menudo negativo.

No hay una campaña abierta y explícita para impedir las acusaciones de sus verdugos, sino un proceso que silencia, mata poco a poco y protege la relación complaciente magistralmente organizada en la esfera etnocéntrica, hegemónica, racialmente estructurada, transmitida de generación en generación. En vista de ello, la postura antirracista debe ir más allá de la lacónica cortesía de las redes sociales y ocupar realmente las esferas cotidianas socialmente construidas.



[1] Xica da Silva es una telenovela brasileña producida por la Rede Manchete y exhibida del 17 de septiembre de 1996 al 11 de agosto de 1997, en 231 capítulos. Escrita por Walcyr Carrasco, con la colaboración de José Carvalho, dirigida por João Camargo y Jaques Lagoa, J. Alcântara, Lizâneas Azevedo y dirigida por Walter Avancini.

 [3]  Mujer negra, madre soltera y doble estudiante de doctorado en la Universidad de São Paulo (USP) y en la Pontificia Universidad Javeriana (PUJ) jacjaceguai@gmail.com o jacjaceguai@usp.br

Comentarios

  1. Gracias por compartir este tipo de contenido. Que bueno es ver la percepción de una mujer negra en este escrito.

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  2. Una percepción de una mujer negra que nos permite pensarnos como sociedad, continuando en la búsqueda de una mayor representación judicial, política y social en pro de la eliminación de las violencias estructurales

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  3. Excelente artículo, nuestras narrativas hacen parte de la visibilidad y la necesidad de desarrollo en los pueblos afrocolombianos, negros, raizales y palenqueros. Situamos donde está el poder, quienes hacen la opresión y los temas que priorízanos para la superación de brechas.

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  4. Jacque, a importância da sua escrita atinge vários níveis: você denuncia e reflete sobre as dificuldades da mulher preta e do povo preto, não como objeto de estudo, mas como seres humanos que merecem respeito, dignos de diretos - ao fazer isso, atrai pra si também muita violência, mas apoios importantes; você forma, transformando a própria realidade de uma pesquisadora preta incrível.
    Parabéns pelo texto, que revela e denuncia o quanto mulheres pretas são vítimas do sistema (branquitude).

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  5. Texto excelente!!! gracias por las reflexiones abordadas, son demasiado importantes

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