Detrás del papel
Son las diez treinta y nueve de la mañana de un martes de Abril. En su casa, un hombre de 76 años de edad se posa sobre una silla preparando su libro, lo acaricia suavemente quitándole el polvo y el iris de sus ojos se humedece mientras se prepara para remover los recuerdos de su infancia. Cuenta que durante sus primeros años de vida vivió en una montaña tapizada de color verde con árboles a su alrededor como en un cuento de hadas, pero con otra historia distinta a la de reyes y princesas pues su abuela debía ir al pueblo a pedir limosna para conseguir algo de comida, sin embrago, hoy todo esto hace parte de los recuerdos, esos que decoran cada rincón, cada pared, cada libro y cada historia que hay dentro de su casa. Podría decirse que es casi un museo, es grande, lleno de historias, retos, triunfos y secretos; al fondo de él una ventana perforada permite la entrada de aire que oxigena los cuerpos; su sala se encuentra inundada de monumentos, memorias y vidas que son c...